miércoles, julio 29, 2015

No juzgar

El otro día escribí una entrada sobre las personas que no encajan en la sociedad y la tolerancia. Ha recibido buenas respuestas. De hecho Remo me dijo lo siguiente:


Y estoy básicamente de acuerdo. Pero a veces es muy difícil aceptar cualquier actitud, ya sea por prejuicios personales o sociales. Voy a poner ejemplos, algunos algo extremos.

He intentado ir de menos a más, pero todas estas actitudes generan rechazo en la sociedad. Es complicado leer cada situación sin juzgarlas, es casi imposible no hacerlo. Y muchas veces sin razonar correctamente, simplemente dejamos que nuestras ideas preconcebidas o las de la sociedad se impongan a la razón sin ningún tipo de razonamiento. Vamos a ello:

  • Una pareja tiene sexo prematrimonial: hace unos años esto estaba muy mal visto, hoy casi todo el mundo lo hace. Pero ha habido un cambio social respaldado por un cambio tecnológico, los anticonceptivos. Antes era una práctica de mucho riesgo, hoy en día no tanto.
  • Una pareja no se casa, aunque tenga hijos: realmente ya quedan pocos sectores de la sociedad que vean esto mal, pero hace unas décadas era una situación inaceptable. Creo que la idea detrás de esto es que no haya una falta de compromiso por parte del hombre hacia la mujer, que estaba desamparada económicamente si éste la dejaba. Hoy en día con el acceso al mercado de trabajo de la mujer realmente casarse es algo más social... aún así mucha gente lo hace teniendo en cuenta el largo papeleo que conlleva.
  • Una pareja se casa con muy pocos invitados, menos de 10: la boda tradicionalmente era una celebración multitudinaria, una demostración de esplendor que se hacía una vez en la vida. Hoy en día sigue siendo algo así pero muchas cosas han cambiado, la gente es capaz de comer o cenar fuera más a menudo, viajar más frecuentemente, etc. Realmente es extraño que no proliferen más las bodas pequeñas, en otros países es más frecuente.
  • Una mujer decide dejar su trabajo para cuidar de sus hijos: Lo que antes era normal y obligatorio hoy se ve mal. Lo correcto socialmente es que la mujer tenga su trabajo, esté "liberada". Me parece bien pero hemos pasado al otro extremo viendo mal que deje su trabajo. Cuidar los hijos se ve como algo antiguo, para eso está la guardería, y si no los llevas también se ve mal. La evidencia científica es algo contradictoria. Por un lado es bueno para la capacidad cognitiva de los niños ir a la guardería (sobre todo en familias de rentas bajas, tiene un efecto positivo). Por otro la AEP no recomienda llevarles antes de los dos años por el tema de enfermedades (a pesar de lo que dice todo el mundo no es bueno llevarles para que se "inmunicen", es estresar su sistema inmune innecesariamente). La realidad es que si das oportunidad a las madres prefieren estar con sus hijos. El cheque bebé de 2.500 euros de ZP no logró fomentar la natalidad sino que las madres retrasaran más la vuelta al trabajo. En países avanzados los permisos de maternidad son largos y existe bastante trabajo a tiempo parcial para compatibilizar mejor el trabajo y la maternidad.
  • Una pareja decide no escolarizar a sus hijos hasta la edad legal, los seis años: Aquí nos dejamos llevar por lo que dicta la sociedad. Los niños tienen que ir al colegio, deben educarse. Cuando son muy pequeños vemos más normal que estén en casa, pero si empiezan a ser mayores no tanto. ¿Por qué? ¿Realmente nuestro sistema educativo es tan bueno? Juntamos a 25-30 niños en un aula, les obligamos a sentarse cuando lo que deberían hacer es estar corriendo y ponemos a su cargo a un maestro de dudosa calidad (Magisterio es una carrera o muy vocacional o en la que acaba mucha gente que no sabe lo que hacer con su vida; no debería ser así pero lo es). Aquí vuelve a pesar que la educación en centros escolares ayuda a mejorar la capacidad cognitiva pero sobre todo en rentas bajas (quizá debido a que en sus casas tienen demasiado estres por el día a día como para dedicar tiempo y atención a los hijos).
  •  Una persona decide tomar homeopatía: Empezamos a entrar en la zona más polémica. La sociedad dice que las farmacéuticas son Dios y los médicos Profetas. Vaya por delante, la homeopatía no tiene ninguna base científica, el único efecto reconocido es el de placebo. Pero tienen una cosa buena: no tienen efectos secundarios. Para enfermedades leves muchas veces los médicos matan moscas a cañonazos, recetan cosas cuando realmente deberían recetar reposo y ya está, y hacen más mal que bien. Es cierto, a la gente le gusta que le receten cosas, si alguien va a un médico y no hay receta no le parece un buen médico. Hay un problema en la medicina y es que realmente los médicos no son tan científicos como creemos, la mayoría reconocen síntomas y aplican tratamientos sin más. Solo una minoría hace estudios científicos, y los laboratorios tienen intereses económicos. Existe un hueco, un vacío, y la homeopatía lo aprovecha. El riesgo es claro, la homeopatía para enfermedades graves es muy peligrosa pues el efecto placebo no es suficiente. Pero para dolencias leves... ¿por qué juzgar a la gente que la toma en lugar de convertirse en dependiente del ibuprofeno? Digo el ibuprofeno porque últimamente se ha visto que tomar mucho crea problemas. Recomiendo leer sosegadamente este artículo sobre homeopatía y medicina tradicional. Todavía me acuerdo del lío que montaron a Lorzagirl en Twitter porque su matrona le mandó homeopatía para una dolencia para la cual no hay ningún medicamento válido debido a que está embarazada. Mucha gente le estaba diciendo unos días antes que llevara su embarazo como quisiera, no como le imponían... sin embargo fue mencionar la homeopatía y cambiaron de bando.
  • Una pareja decide no vacunar a sus hijos: Aquí entramos en una zona más polémica todavía, tanto que ni yo soy capaz de no juzgar (no porque me considere una persona que no juzgue, sino porque estoy escribiendo un artículo sobre no juzgar). Aquí estamos ante la situación de antes, la medicina tradicional tiene sus problemas y surgen extremistas que demonizan todo lo que es medicina. Incluso las vacunas, que es uno de los inventos más importantes de la historia de la humanidad. Además de poner en riesgo a sus hijos pone en riesgo a la comunidad, a gente que no puede vacunar a sus hijos por alergias a los compuestos y cuya protección depende de la protección de la comunidad. Sin embargo hay gente que no vacuna a sus hijos porque ha tenido algún problema cercano, una reacción violenta en algún conocido o ha leído casos en la prensa, ciertos o no. ¿Juzgaríamos al que no monta en avión porque un amigo sufrió un accidente? Seguramente no mucho, diríamos que es un trauma y punto. No le diríamos "es más peligroso montar en coche y lo haces todos los días, móntate en uno, inútil".  ¿Juzgamos al que no vacuna porque tiene pánico a que le pase algo a su hijo? Sí, mucho. No digo que debamos respetar cualquier decisión, pero juzgar y por ejemplo insultar a dicha gente no me parece bien.
  • Dos hermanos deciden ser pareja: Aquí también juzgo, si lo viera me parecería mal. Pero si lo pensamos fríamente... El problema tradicional de la endogamia es que los descendientes acaban teniendo problemas congénitos. ¿Y si deciden no tener hijos? Esto ya me deja fuera de juego.

2 comentarios:

manuelvh dijo...

yo añadiría un caso intermedio, el hecho de que haya parejas establecidas que no quieran tener hijos. Normalmente se asume que llegado un momento la mujer se quedará embarazada y si no ocurre se planteará más como que hay un problema que como la decisión de no tener hijos

Alejandro Nieto González dijo...

Cierto, lo mencioné en el anterior artículo pero no aquí. Y sí, la gente juzga a los que no tienen hijos.