martes, agosto 30, 2005

¿Por qué me cambié a Mozilla Thunderbird?

Get ThunderbirdYa dije en su día (hace casi un año) que hablaría sobre Thunderbird, el hermano pequeño de Firefox de la fundación Mozilla. Se trata de un cliente de correo para aquellos que preferimos el correo POP al correo web, aunque con Gmail es posible tener las dos cosas a la vez, lo cual es muy útil. La principal razón por la que uso este cliente de correo es muy simple: es más seguro que el Outlook y que el Outlook Express. No te ejecuta código oculto en los mensajes, que pueden hacer que una previsualización del correo ejecute un programa que infecte a tu ordenador con un virus y se lo mande a todos tus contactos. Para que pase esto con Thunderbird tendrías que abrirlo expresamente tú, y como además estos virus están pensados para el Outlook es muy improbable que se mande a tus contactos. Pero hay más razones.

  1. Maneja grandes cantidades de correo sin problemas.
  2. Los correos se guardan en una carpeta facilmente indentificable para poder hacer copias de seguridad.
  3. Tiene extensiones que permiten personalizar aún más las características del programa.
  4. Tiene una integración perfecta, a través de una extensión, con GnuPG para tener correos encriptados.
  5. Importa perfectamente los correos y los contactos de otros clientes.
  6. Puedes tener varias cuentas de correo configuradas.
  7. Tiene un filtro anti-spam bayesiano (aprende) incorporado.
Yo lo tuve claro. Más seguridad e integración perfecta con GnuPG fue lo que me hizo cambiarme. ¿Y tú? ¿A qué esperas?

Por cierto, dispongo de invitaciones para Gmail para todo el que quiera tener una cuenta de correo POP/Web de 2.5 GB de capacidad. Sólo tenéis que pedirme una a la dirección de correo que aparece arriba a la derecha.

1 comentario:

Hombre de Uel dijo...

Yo tambien lo uso profusamente, y, salvo que a veces se le va la pinza (cuando intentas ordenar conversaciones por fechas, por ejemplo) la verdad es que responde bastante bien

Y las extensiones, al igual que en firefox, imprescindibles